PRUEBA DINÁMICA: Suzuki Swift Sport

Modelo diferenciador

El Swift Sport enseguida entra por los ojos porque su diseño no puede ser más llamativo, como hemos podido comprobar durante la prueba, eclipsando incluso a otros modelos también muy llamativos. Sin duda, uno de los elementos que contribuyen a ello son sus llantas de 17″ de las que hablaremos más adelante.

La carrocería es de 3 puertas y destaca por su altura, anchura y por una línea de cintura bastante alta, dándose un aire muy familiar al Mini. El spoiler trasero y la doble salida de escape son dos elementos que le diferencian también del resto de sus hermanos de gama, además de sus paragolpes delantero y trasero (especificos para esta versión).

Interiores

Al abrir las puertas nos reciben dos asientos tipo backet en el color de la carrocería. Estos agarran muy bien el cuerpo en las curvas, aunque ajuste de inclinación del respaldo no está muy conseguido. La posición más baja del asiento es un poco alta, siendo una lástima que no baje un poco más para conseguir una posición de conducción más deportiva.

El salpicadero tiene unos acabados de bastante calidad, por encima de la media de su segmento, usando para ello plásticos blandos en la parte superior del salpicadero. Aquí es donde se observa la gran evolución sufrida por Suzuki en todos sus modelos recientes. El diseño del salpicadero es bastante sobrio, concentrandose la mayoría de  los mandos en el lado del conductor.

Justo en la parte superior del salpicadero encontramos un display que nos informa de la emisora de radio seleccionada, de la temperatura exterior y de un ordenador que nos informa del consumo medio e instantáneo. La pega es que el botón que sirve para conmutar la información de los consumos está muy alejada del conductor, siendo casi imprescindible accionarlo en parado. Sin duda, este botón hubiese encontrado su sitio ideal en los mandos de intermitentes o limpiaparabrisas.

El habitáculo es muy amplio, en el que cuatro adultos viajarán completamente a sus anchas y cinco no lo harán con dificultad. Uno de los pocos detalles racing que hay en el interior es el pedalier, realizado en aluminio perforado,  además de su volante de tres radios con mandos de la radio en el volante.

En marcha

Al accionar la llave de contacto (más bien el cláusor, porque dispone de sistema de apertura de puertas y arranque sin llave), oimos el sonido de su motor 1.6 de 125 CV. Es un motor que no destaca por sus aceleraciones. La sensación que da es de no tener los caballos que anuncia porque es un propulsor muy lineal y carente de garra, pero los datos ofrecidos por el cronometro no engañan y se cumplen las prestaciones prometidas. Le cuesta ascender las primeras 3.500 rpm, a 5.000 rpm muestra todo su genio y a 6.500 rpm es recomendable cambiar de marcha, pues ahí empieza a perder fuelle.

Deportivo de bolsillo

El comportamiento en carretera es bastante bueno en líneas generales aunque la trasera es de reacciones bastante vivas y se insinúa a poco que forcemos la trayectoria, por lo que tendremos que estar pendientes de las insinuaciones del tren trasero cuando rodemos rapido con él. Por el contrario, esta viveza de reacciones del tren trasero será nuestro aliado en las curvas lentas. Sin duda, una revisión de la calibración del conjunto muelle-amortiguador (el amortiguador es duro y el muelle blando) mitigaría este efecto y daría más confianza al conductor inexperto.

La dirección es muy directa, ayudando a trazar correctamente las curvas, y los frenos cumplen su cometido racing sin problemas, con una frenada contundente y un ABS nada intrusivo. Las llantas de aleación de 17″ cumplen su cometido en trazados de buen firme , pero creemos que unas llantas de 16″ mejorarían las aceleraciones del coche y su comportamiento en trazados más rotos y sinuosos. Se perdería en impacto visual del coche, pero creemos que merecería la pena a nivel dinámico.

Equipamiento

El equipamiento de serie del coche es muy rico, destacando el sistema Keyless (arranque y apertura de puertas sin llave), la radio MP3 con mandos en el volante, los seis airbags y el ESP con ABS y control de tracción. Para más información consultar los archivos que adjuntamos a la prueba.

El precio es muy competitivo, 16.395 €, lo que hacen del Swift un coche muy apetecible.

Resumiendo

El Swift Sport es un vehículo muy indicado para aquellos que quieran un coche deportivo pequeño y diferenciador, con un equipamiento muy completo a un precio atractivo y un comportamiento deportivo pero con matices, sin renunciar a un habitaculo espacioso teniendo en cuenta su tamaño.

DESTACABLE
– Diseño muy atractivo
– Equipamiento rico
– ABS muy poco intrusivo

MEJORABLE
– Mejores prestaciones y comportamiento con llanta de 16″
– Asiento de conductor alto en la posición más baja
– Trasera nerviosa en curvas rápidas

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